lunes, 1 de diciembre de 2008

Hace dos fines de semana fui a Viña del Mar con mi familia chilena. Es una ciudad en la costa, cerca del Valparaíso pero nunca había ido. La mamá de mi mamá chilena vive allá entonces recorrimos el centro de la ciudad, la iglesia, el parque y la playa y luego tomamos once en la casa de la abuela. Es una ciudad hermosa. Me encantó la playa, era preciosa. Era un día muy relajado, lo cual necesitó antes de que empezara la semana de exámenes. Entonces tomamos once y después, aunque el resto de la familia pasó la noche y el próximo día allá, había decidido tomar un bus para volver a Santiago porque necesité estudiar el próximo día.

El fin de semana pasada fui a mi primer partido de fútbol acá. Era demasiado entretenido. El tiempo era perfecto y no nos sentamos en la barra principal porque es peligrosa entonces relajamos en un lugar donde no había mucha otra gente y lo pasamos bien. El partido fue la U (Universidad de Chile, lo cual ya no tiene nada que ver con la universidad) y Cobreloa (un equipo de Antofogasta). La U es uno de los más populares de Santiago y sus fanáticos son intensos y apasionados. Sus gritos son tan fuertes que a veces los puedo escuchar desde mi casa, lo cual queda 10 minutos más o menos en auto del estadio. Por eso era bien entretenido escucharlos y ver toda la acción (de una distancia).
Terminé con los exámenes esta semana y creo que me fueron bien, aunque parece que estudié demasiado. Para la prueba final de mi clase de Religiones y Cristianismo el profesor nos había dicho que habría 7 preguntas y dado que en las otras pruebas que había tomado, fueron respuestas largas, pensé que tendría que saber bastante información sobre los temas expuestos durante la segunda mitad del semestre. Pero cuando nos entregó la prueba, resultó que todas las preguntas estaban en una sola hoja entonces solo tuve que escribir algunas frases para contestar cada pregunta. Me alegró de que fuera más fácil que había pensado en vez de más difícil, pero me molestó un poco que hubiera estudiado tanto cuando habría pasado el tiempo haciendo cosas más entretenidas. Para la prueba final de mi otra clase, también estudié demasiado porque en muchos ramos acá, si tienes tal promedio, tienes la opción de no tomar la prueba final. Y resultó que me había eximido entonces no tenía que tomarla. Igual decidí tomarla porque el profe me dijo que no podría bajar mi nota y ya había estudiado. Entonces me convenía tomarla y creo que me fue bien. En mis otras dos clases, no tuve una prueba final. Para mi clase de poesía, tuvimos una presentación en que cada estudiante tuvo que leer uno de sus poemas. Y para mi clase de baile, no tuve ni un examen. Había escrito algunas reflexiones durante el semestre y aparte de esas, mi nota se basó en asistencia y habilidad de bailar.

También esta semana pasada terminé con mi voluntariado. Fui por la última vez el miércoles. Tenían una fiesta de despedida para otro voluntario y yo. Era triste porque quiero mucho a todos los niños y son tan dulces. Traje mi cámara y las chicas sacaron hartas fotos pero me alegró porque quería fotos de todos. Así que pasé demasiado bien mi última vez allí. Era una experiencia increíble. Mis primeras veces allí eran medio incómodas porque no hablé mucho con los niños pero después de algunas semanas, ya se habían acostumbrado a verme y siempre me esperaban y hablé mucho más con ellos.

Este martes pasado fue mi cumpleaños. Cumplí 21 años, lo cual no significa nada acá pero era emocionante igual. No pude pasar todo el día relajando o celebrando porque tuve mi último examen el próximo día pero igual lo pasé bien. Por la mañana, mi mejor amigo en mi programa y yo fuimos a desayunar en un café en el centro. Luego fuimos a clase y después de clase fuimos a comer sushi con algunos del Oasis (el grupo cristiano). Y lo pasamos bien allí. En la noche mi familia chilena y yo fuimos a comer comida china, porque hay millones de restaurantes chinos en la calle principal cerca de mi casa. Y después volvimos a casa y mi mamá me había hecho un postre entonces comimos eso y lo pasamos demasiado bien. También me regalaron una polera muy linda. El jueves lo celebré un poco más porque mi novio, Felipe, había organizado una fiesta sorpresa para mí después del último tertulia del Oasis. Me hizo unos postres y había comida y hasta invitó a mi hermana chilena. Así que lo pasamos demasiado bien.

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